Thursday, November 20, 2014
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Disfruto el leer y especialmente el traducir las meditaciones de El Aposento Alto.

Siempre estoy ansiosa de recibir las meditaciones nuevas para traducirlas al ruso para Mesto Vstrechi, la edición en ruso de la guía de meditaciones diarias El Aposento Alto.

El Aposento Alto no solo me ha impactado a mí sino también a mi esposo.

A el le encantaba el idioma ruso. Siempre editaba mis artículos, informes y ciertamente mis traducciones para la revista.

Hace dos años, se enfermó gravemente, pero continuó editando mis traducciones.

Antes de enfermarse, discutíamos mucho acerca de la fe. Su actitud hacia mi fe y la iglesia era muy reservada.

Pero comencé a notar que el editar mis traducciones estaba tomando más y más de su tiempo.

Más tarde, me percaté de que el no estaba solamente editando mis traducciones. Estaba también reflexionando en ellas, profundizando en su significado.

Y ocurrió el milagro.

Mi esposo me permitió orar por él según sostenía sus manos con las mías.

Cuando los líderes de mi iglesia vinieron con la comunión, le peguntaron a mi esposo si creía o no creía en Cristo. El ofreció una respuesta positiva.

Continúo recordando sus ojos; el estaba feliz.

Varios días más tarde, se fue a morar con su Padre celestial.

Parecería extraño para una persona incrédula, pero ahora estoy llena de gozo y serenidad. Estoy segura de que mi esposo está con el Señor. ¡Aleluya! 

 

–– Lara Shirokova, traductora y lectora de Mesto Vstrechi

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